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Atenas, 7 nov (EFE).- La importancia del sudeste del Mediterráneo
en la navegación y el comercio en el mundo clásico ha quedado
patente con el descubrimiento de pecios de 2.400 años de antigüedad
en el mar de la isla griega de Samos. El arqueólogo Teotokos Theodulu, encargado de la supervisión
submarina de las reliquias arqueológicas en la isla griega, declaró
a Efe que el equipo ha descubierto "por primera vez en Samos un
naufragio que demuestra la importancia del este del mar Egeo en la
navegación de la antigüedad". El descubrimiento se hizo en octubre, durante los trabajos de
renovación del puerto de Pithagorio, situado en el sureste de Samos,
cerca del litoral occidental de Turquía. Los testimonios de pescadores de la isla llevaron a los
científicos a investigar el fondo del mar, al sur de la isla, a
entre 25 y 40 metros de profundidad, lo que permitió descubrir
ánforas que datan del siglo III a de C. "Un naufragio es una máquina de tiempo debido a que tiene la
ventaja de conservarse intacto al paso del tiempo, al contrario de
las ruinas en la superficie", declaró el arqueólogo. Theodulu afirmó que los restos de ese naufragio se encuentran "en
buen estado". Otros restos de ánforas y piezas de cerámica fueron localizados
al este de Samos, a poca profundidad, entre las rocas y la playa,
procedentes de un naufragio del que aún no se ha definido su
antigüedad. La jefa del departamento de arqueológica submarina, Angeliki
Simosi, puntualizó que las ánforas tienen letras y dibujos que
indican el uso del puerto de Pithagorio. Ya desde el siglo VI aC, Pithagorio fue el primer puerto
utilizado para la guerra por el tirano Polícrates y en el siglo V aC
se convirtió en una gran base naval para la flota de Atenas. En otro punto del mar de la isla, llamado Kokariu, se encontraron
restos de un asentamiento de tiempos bizantinos de la segunda mitad
del siglo IX, que supuestamente se hundió debido a fenómenos
tectónicos, según explicaron los científicos. EFE afb/ll/cr |
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