México, 3 nov (EFE).- La Universidad Iberoamericana (UIA)
inauguró hoy en su campus de Ciudad de México una instalación hecha
con lámina metálica que, a modo de muro y con altavoces colgados de
su parte más alta, reproduce los sonidos grabados por el artista
sonoro Tito Rivas en la frontera entre México y EE.UU.
"Es un símbolo del muro que hay en la frontera entre México y
Estados Unidos, o entre América Latina y EE.UU., y también es una
obra de arte", dijo a Efe Patricia de los Ríos, coordinadora del
programa de Asuntos Migratorios de la UIA.
La valla con la instalación sonora lleva por título "Sound has no
walls. The voices of inner migration", y tiene unos quince metros de
largo.
El montaje fue inaugurado coincidiendo con la apertura del VI
Congreso Internacional Migración e Instituciones Sociales, que reúne
a especialistas en migración de varios países.
Según De los Ríos, la idea era construir "una metáfora de un muro
que pretende obstaculizar el paso de los cuerpos" pero no consigue
acallar los sonidos que se generan a uno y otro lado.
La instalación pretende "sensibilizar y crear curiosidad" entre
los estudiantes y hacer reflexionar sobre un problema compartido que
atañe a México y EE.UU.
Para la académica en el muro fronterizo "se han puesto millones
de dólares" y "tecnología militar", pero nada de eso va a frenar el
paso de indocumentados hacia EE.UU..
Añadió que terminar con el problema de la inmigración de
indocumentados depende en buena medida de las políticas de
Washington pero también de México, que debe "cambiar su política
para que la economía pueda absorber a todos los mexicanos en
condiciones decorosas de vida".
En el mismo acto inaugural el jefe de Promoción Cultural de la
UIA, Carlos Villanueva, dijo a Efe que poner unas láminas oxidadas
que son "ofensivas" y "agresivas", y estorbar con ellas "invita a la
gente a interrogarse, a acercarse a ver qué es eso".
Recordó que inicialmente se pensó en montar una exposición de
fotografía pero, al estar "tan acostumbrados a ver imágenes" a
diario, se prefirió por esta instalación sonora más invasiva "para
mover a la gente".
Villanueva considera que un eventual fin del muro pasaría
necesariamente por un "cambio de política radical de parte de
EE.UU.", algo que por el momento parece muy lejano.
"Con los problemas económicos que existen, con los del
narcotráfico, creo que en este momento sería impensable", añadió.
La estudiante Atenas Beltrán, una de las primeras que se acercó
al montaje, dijo a Efe que la presentación le había encantado.
"Creo que la idea es muy buena porque nos habla del sonido, que
es algo que va más allá de lo físico", concluyó.
En la década de los noventa Estados Unidos comenzó a levantar
muros en su frontera con México, comenzando en la zona que divide
las ciudades de Tijuana y San Diego. En los dos últimos años el muro
se ha extendido en varios puntos de la línea divisoria y cubre una
extensión de unos mil kilómetros.
México y Estados Unidos comparten una frontera de 3.200
kilómetros. EFE
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